jueves, 25 de diciembre de 2025

 




28 Cartas de una historia de amor contada

Prólogo

Alguna vez pensé en mi epitafio, del cual no había podido encontrar palabras precisas.

Buscando dentro de mi ser, encontré una alegoría que hablaba de mí y reflexioné sobre todo lo que he claudicado en mi vida. Por lo que me gustó de ella; durante años usé la retórica para escribir, no sobre quién soy sino sobre cómo pensaba y amaba. Y descubrí quién soy.

Un hombre amante de lo utópico, poeta empírico, sin razón de ser.

Simplemente un amante del amor, del sentir y de vivir. Al precisar todo esto, realicé una analogía de mí mismo y, movido por ello, decidí escribir este libro, enriquecido con algunas epístolas que cité en su momento, motivado por ese amor perdido. Diría yo, utopía perdida tras las sombras que marchitaron mi vida.

Desgarrado por ello, solicité al Creador absoluto un exilio para mi dolor y precisé en mí un mandato.

Un exorcismo para calmar mi pena, divagada por un dolor punzante, constante y fino a la vez en mi corazón.

Dolor sutil por un amor. A todo este fatalismo real de amar y ser amado, cité en ella, con locura complacida.

Busco razones de existir en un sin fin de dudas.

Hice una pausa y pude entender lo que somos.
Creo que llegó el momento de ver y pensar en lo que soy y en lo que me he convertido en

todo este tiempo.

Este es mi legado, a quien quiero dejar con todo mi amor. Plasmo mi etéreo amor a ti, Miguel, Regina, Valeria y Valentina, mis amados hijos tan puros como sus almas vírgenes y no sombrías por los holocaustos de una vida cansada. Así como a mi amada esposa Ana quien agradezco viva en la intensidad y comunión en esta ruleta llamada vida.

Les dejo esto para compartir: “28 cartas de una historia de amor contada”.

Plasmo mis pensamientos, palabras y sentimientos, rescatando un sentido común en este escrito.

Les digo: que dentro de ellas encontrarán amor y esperanza, confusión y nostalgia, alegrías sombrías, así como entrega plena, algunas otras llanas de todo.

Así también algunas escritas con un sarcasmo de mí por mí y para mí, por mi amor errante en vivir.

En fin, aun en la distancia debemos seguir siendo uno, sin dejar de recordar quiénes somos y a qué venimos, y con pasos fuertes llego a mi presente y digo con toda verdad que, aún con todas las diferencias de la vida, grito al cielo: ¡Vivo mi amor en libertad!

Cronos, me diste una oportunidad con un pasmo en tiempo y espacio para sanar lo que yace perdido en mi ser.

Pensar en un presente ajeno a una realidad falsa, carente de sentido. Y a esto digo: no dejaré de sentir dolor por las solicitudes vanas y carentes de fundamentos, pero feliz por la vida y el amor presente y es donde me pregunto ¿Dónde está la dualidad? Está en la vida misma.

Pero ¿cómo decides vivir? Decidir ir por el camino de la anárquica acción unilateral. Y ante eso grito mi plegaria: ¡Un exorcismo! ¡Fuera mis demonios! Y de todos los que amo, sanando mi ser y alma, retomo con fuerza y convicción en todo lo que soy.

Digo así: Yo soy Yo, desde el principio hasta mi final, me amaré en eternidad. Este es mi remanso, del cual les quiero compartir.

Y dentro de ellas solo quiero decir que encontré mi epitafio preciso:

“Yo soy, quien yace aquí. Un monstruo bello, gótico e irreverente, pero apasionado ser, que ama aún con tanto dolor.”

Reseña: Mariana Inocencia Oscura

      Mariana: Inocencia Oscura José Francisco Olguín Flores JF Olguín Autor   Mariana: Inocencia Oscura es una nove...